sábado, 2 de noviembre de 2013

PERCEPCION

 
 
Hasta hace poco tiempo, no nos sentíamos incómodos cuando nos hallábamos  entre otras personas o lugares.  Y es que en frecuencia energética estábamos todos más o menos al mismo nivel.  En cambio ahora sí sentimos cierta incomodad.  Y es que ahora vivimos rodeados y en medio de diferentes graduaciones de frecuencias que marca la calidad interna de las personas.
 
La percepción es una sensibilidad enriquecida. No es un nuevo sentido porque ha formado parte del ser humano desde siempre, aunque no se haya desarrollado en todo su potencial. En cambio ahora sí lo hace. Si no se entiende adecuadamente y ese entendimiento no va a la par con nuestro crecimiento interior, puede dificultar el que nos movamos con fluidez entre diferentes frecuencias y con ello dificultar el hacer elecciones correctas.
 
 
Con la percepción aprendemos a elegir con quién o con qué podemos conectarnos.
 
Es una prueba real y palpable de la trascendencia de la 3D aún viviendo y teniendo los pies firmemente anclados en la realidad.
 
En la 3D, o en tiempos pasados, nos conectábamos con los demás  basándonos en el compromiso, la obligación, por ley, por sacrificio, por roles, por educación, por razonamiento. En la actualidad, con la percepción, aprenderemos a conectarnos en base a cómo resonamos, desde nuestro sentir corporal, de corazón, como un efecto eco o diapasón.
 
 
El resonar, es un efecto directo del sentido de la percepción, que no es más que nuestra sensibilidad enriquecida. Un sutil vehículo para navegar por espacios más elevados, más puros y hacer de nuestra vida una vida mejor. Evidentemente para un buen navegar hay que tener un compromiso de crecimiento interior.
 
 
Notas para reflexión:
 
Observar e identificar qué limitaciones de carácter o personalidad, (miedos... a qué... falta de valor personal, rencillas, etc. etc.) pueden afectar e interferir en la correcta utilización de la percepción y en qué forma lo hacen.
 


domingo, 13 de octubre de 2013

REFLEXIONES SOBRE LAS PALABRAS


A medida que vamos avanzando en este periodo de transición actual, vamos desprogramando todos los conceptos, actitudes, hábitos, incluso lenguaje, con los que estamos familiarizados y nos hemos servido durante muchas vidas, especialmente la actual que es la que más fresca está en nuestra memoria. Todo ello ha servido al estado de conciencia que dejamos atrás.
 
Paralelamente debemos incorporar nuevos conceptos, nuevas palabras, que influyan en nuestras actitudes, hábitos, para con ellos manejarnos de forma útil y con confianza en nuestra nueva vida, nuestra nueva conciencia. Es una desprogramación y una re-educación. Eso es normal en cualquier tirón evolutivo. Palabras como resonar, energía, amor incondicional, calibración, sanación, interiorizar, integrar y podríamos seguir y seguir. Todas tienen que tener un valor real y accesible, práctico, para nuestra realización. No es una moda. Es una forma de vida integrada.
 
Tampoco es buscar en el diccionario lo que significa cada palabra. Podemos encontrarnos con la sorpresa de que las definiciones nos queden cortas. Son palabras destinadas a ubicar la mente y a poder expresar estados internos muy personales, que aún siendo comunes, son únicos para cada persona y con los que vamos a poder comunicarnos con los demás al mismo nivel de vibración. Por lo que recibimos empáticamente, la seguridad de que sí nos entienden, porque en ellos también está integrado, aunque cada uno lo exprese según sus necesidades interiores. Digamos que nos sentimos resonar con alguien.
 
Sin embargo la persona que utilice el nuevo lenguaje porque es lo que se lleva y no lo tenga integrado en si misma, sabremos, empáticamente, que no es real y evidentemente no nos entienden, más bien podemos sentirnos invadidos o agredidos en nuestra intimidad. No resonamos.
 
Nuestra percepción aumente rápidamente. Como aumenta rápidamente nuestra luz. Es hora de ir incorporando nuevas herramientas para nuestra expresión. Ello hará que la mente, al entender, se focalice más, se mantenga más serena y nuestro corazón vibre más en amor y en paz.

lunes, 30 de septiembre de 2013

¿MIEDOS?






Los miedos son las últimas cosas a las que nos enfrentamos en nuestro camino de reconocimiento y crecimiento personal. Primero se pasa por la autoestima, el rencor, las dudas, etc. y al final aparece el monstruo de los ojos verdes, el miedo.
 
¿Porqué?
 
Porque en todo el ciclo de tiempo de energía vieja o dualidad que estamos dejando atrás, el miedo está en la base de toda manipulación, abuso, robo, muerte, cambio. El miedo o a través del miedo nos han creado dolor, soledad, rechazo. Por eso el miedo da tanto miedo. Así tal cual, el miedo da miedo. Pero al mismo tiempo nosotros lo hemos utilizado para protegernos de nosotros mismos, para no avanzar, para no tomar compromiso ni con nosotros ni con la vida  y para no mover nada. Que todo permaneciera igual. Todo controlado. Eso da una aparente y ficticia seguridad.
 
El miedo bloquea la mente, nos saca de nuestro centro y nos aboca al exterior. Al afuera. Buscamos desesperadamente remedios, soluciones, técnicas que nos prometan la solución  y eliminación del miedo. Los buscamos en el afuera, no en el interior. Pero todo lo que nos aporta el afuera es un apoyo para nuestra determinación y voluntad. Sin nuestra aportación los remedios del afuera no solucionan nada. Es importante la confianza en nuestro potencial interior, en nuestra capacidad.
 
El miedo  y el orgullo van de la mano. Uno es activo el otro es pasivo. Cada persona elige a su medida. Afectan a todo nuestro sistema energético, emocional y mental. Por eso es tan bonito ver que cuando uno crece y supera el miedo también supera el orgullo (resultado del miedo a ser rechazado), entonces es como retirar una espesa capa de hojas secas, debajo aparece tierno y hermoso el amor hacia uno mismo y hacia todo lo creado.
 
Transcender el miedo es una etapa más en el camino de la evolución. Es como un combate entre el bien y el mal, entre el caballero y el dragón, todo queda reflejado en la mitología.¿Acaso el caballero no le tiene miedo al dragón? ¡claro que sí!, pero no por eso deja de hacer lo que tiene que hacer y le vence.
 
Es evidente que lo llevamos programado en nuestro ADN, transmitido como herencia genética, pero no olvidemos que la herencia es una inclinación no una obligación, si nosotros no queremos  y no cedemos.
 
¿Cómo podemos enfrentar el miedo?
 
A mi modo de ver.
1.- Con consciencia. Sin huidas hacia el afuera. Estando con nosotros mismos mientras lo vivimos. Sin obligarnos a pensar, a averiguar que nos pasó de niños. Simplemente siendo, con fe en nosotros, con confianza.
 
En el fondo el miedo es inconsciencia. Porque sentimos el miedo pero pocas veces sabemos a qué. Imaginamos. Al ser conscientes de su vivencia lo liberamos del inconsciente.
 
2.- Con homeopatía.
Con flores de Bach.
Con reiki, vaciando la glándula del miedo.
Con EMF Balancing Technique.
Con ejercicio, hay que sudar mucho.
Con cantar a pleno pulmón.
Con cráneo-sacral.
Con prácticas espirituales.
 
De mi corazón al vuestro.
 


jueves, 26 de septiembre de 2013

Cambiar a otra persona...

 
 
No es posible cambiar a otra persona. No es posible cambiar el carácter y las actitudes de otra persona, si ella no quiere. No es posible hacer que otra persona vea las cosas como nosotros las vemos. Sólo es posible cambiarnos a nosotros mismos.
 
Todos, en algún momento de la vida o en la actualidad, nos relacionamos con personas muy diferentes a como somos nosotros. Con maneras de ser opuestas a las nuestras. Que nos ponen muy nerviosos con su presencia. Que nos desestabilizan.
 
Nuestra primera reacción es intentar hablar con ellos, hacerles ver que hay otro punto de vista, otra manera de funcionar. Sin embargo su respuesta suele ser defensiva sino agresiva hacia nosotros. Ellos se comportan como si fueran poseedores de la verdad absoluta.
 
En el fondo es cierto, pero es su verdad, no la nuestra. Hay sólo una verdad pero diferentes maneras de verla. Es distinto contemplar un árbol con los ojos de un conejo, mirando hacia arriba; que verlo con los ojos de un ser humano, de pié y enfrente; que verlo a ojos de pájaro, desde arriba.  ¿Cuál es la visión real? todas y ninguna. Es según lo miremos.
 
¿Por qué alguien se empeña en tener siempre la razón?, porque necesita de la valoración externa para sentirse bien. Así misma esa persona no se valora. Porque tiene dudas, temores e inseguridades, se compara con los demás y la validación de los demás la hace sentirse segura, bien consigo mismo. La hace sentirse importante. Su comportamiento es negativo, hacia sí misma y hacia los demás. Es alguien que busca su camino y no lo encuentra, no sabe y no se deja enseñar.
 
Pero cuando una persona no necesita esa validación externa porque ella misma se la da, a esa persona no la desestabiliza nadie. No se pone nerviosa. No sufre. Sigue su camino. Hace lo que tiene que hacer y punto. Es positiva para si misma y para los demás.  Esta persona se ha dejado guiar para encontrar su camino, por consiguiente ha comprendido que hay un camino para todos.
 
¿Qué hacer entonces? Apartarnos de las personas negativas y seguir nuestro camino en paz, sabiendo que todos, en su momento hallarán su propia verdad.

jueves, 19 de septiembre de 2013

BUSCANDO EL EQUILIBRIO

 
El conocimiento, por mucho que se acumule intelectualmente, si no pasa por el corazón y la vida práctica diaria, no sirve para la evolución. Sirve para crearnos una ilusión de lo que somos o queremos ser, pero sin pasar de ahí. Se vive futorizando, soñando, pero no de realidades. La persona se agarra a él creyéndose importante y evolucionada, cuando en realidad lo que hace es refugiarse en el conocimiento universal o espiritual, para evitar encarar los aspectos limitantes o frustrantes de su propia vida personal, relacional o de trabajo.
 
Es importante que se encaren esos aspectos, se solucionen, se sanen, se limpien y luego se suelten, se liberen. La persona aprende a estar presente en su vida, a vivir de objetivos claros y en tiempo presente a tener ideales realizables y es cuando el conocimiento que se recibe puede ser útil para la realización personal, tanto interior como exterior, con naturalidad  y sencillez, siempre dentro de las posibilidades de cada uno. Entonces es cuando la paz, la calma, se hacen presentes. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

AVANZANDO

 
 
Parece que nuestros científicos y nuestros maestros espirituales se ponen de acuerdo en afirmar que se prevé  un cambio de polos magnéticos del Sol. Este cambio tendrá un efecto de onda expansiva en todo el sistema solar. Los acontecimientos humanos más importantes ocurren dentro o alrededor de espacios de tiempo de máxima actividad solar. Así también la actividad humana creativa llega al máximo. En eso estamos desde hace algún tiempo  y en eso nos aceleramos.
 
Esta situación conlleva que nuestras glándulas cerebrales y de conciencia reciben más directamente la radiación electromagnética del Sol lo que a su vez influye en forma acelerada en nuestro propio proceso personal evolutivo, que no tiene que ser difícil, sino que en cada persona la actualiza según su propio y personal estado interior. En lo colectivo y social, es muy posible que se actualice o manifieste en forma de malos momentos. Es un proceso de equilibrarnos con la justicia, el espíritu, el universo, en todos los campos y no hay vuelta atrás.
 
La reversión de los polos facilitara nuestro cambio hacia una dirección correcta. Pero al mismo tiempo acentuará nuestras respuestas físicas y emocionales con una serie de síntomas, como son:
 
. Enojo, tristeza, irritabilidad.
. Cansancio o demasiada energía.
. Mareos, dolores de cabeza, en especial el occipital.
. Molestias de oídos, nasales, digestivas, transtornos de sueño, pesadez corporal.
. Cambios en la alimentación y ritmo de vida.
. Recuerdos pasados, de penas, de asuntos viejos.
. Cerrar asuntos pasados.
. Comprensiones instantáneas, llanto inexplicable.
. Sentirnos en extremos, lo que nos cae bien es extraordinariamente maravilloso y lo que nos cae mal extraordinariamente irritable.
. Desorientación o confusión a medida que nuestra conciencia va dejando de vivir dentro del tiempo lineal.
 
No olvidemos que estamos mutando o transformándonos emocionalmente, mentalmente y físicamente.
 
Los que tenemos una buena percepción y sensibilidad sabremos por nuestras respuestas física y emocionales, cuando está llegando a la tierra una onda expansiva, sea antes, durante o después de que llegue.
 
Por todo ello es vital que mantengamos nuestro cuerpo energético y electromagnético pulcro y en línea, por ello sugiero lo siguiente:
 
1.-  Sesiones de reiki y  EMF balancing technique. Eso  también nos ayuda  a permanecer conectados con nuestros más auténticos valores.
2.-   Estar abiertos al cambio y al avance en el camino, lo que significa eliminar viejos esquemas mentales, cambiar actitudes. 
3.-  Mantener un buen nivel de trabajo interno, lo que significa no ser esclavo de nadie, responsabilizarnos de nuestra vida, dejar de compararnos con los demás, vivir sin miedo, dejar la crítica, la queja, el juicio, utilizar bien la palabra.
4.-  Tener una buena alimentación, ejercicio no competitivo, estiramientos, meditación y establecer una rutina diaria, no rígida sino flexible, para ayudar a regularnos, a centrarnos, a hacernos más conscientes.
5.- Contacto con la naturaleza en general y en especial con el agua, baños, spa, contemplación, etc.
 
 
 


domingo, 7 de julio de 2013

Sueño con ser....


¿Qué son nuestros sueños? ¿Una fantasía para no aburrirnos?
¡Mucha imaginación tiene la niña, esto no es bueno!  decía la abuela y la niña aprendió a no compartir sus sueños. A no hacerles caso. Pero el sueño se queda. Nunca se va. Siempre tan presente, año tras año, esperando, ¿el qué? a que la niña o el niño, ya hombre o mujer, crean en él y le den paso a su realidad.
 
Hay sueños que si son fruto de carencias o bien de la incapacidad para realizarlos y hallar de esta manera satisfacción y valor a la vida. Esos sueños cambian constantemente o se olvidan. Como se olvida el sueño infantil de ser superman o pirata.
 
Sin embargo hay sueños que están siempre presentes, estando despiertos o dormidos, nunca cambian y muchos menos desaparecen sino al contrario llegan a hacerse más presentes, más conscientes. Se sienten a flor de piel. Emanan de nosotros constantemente, como una fuente. Un anhelo del alma.
 
Yo digo que vienen de nuestra esencia, muy dentro de nosotros. Forman parte de nuestra experiencia de vida. Son nuestro camino. Y el alma se esfuerza en la llamada para que sean reconocidos, aceptados y actuados, de aquí que emanen del interior. La mente no puede borrarlos ni controlarlos.
 
Me pregunto cuantas veces nuestra psiquiatría habrá catalogado esta vivencia como alguna patología y evidentemente querer curarla, más bien neutralizarla, porque no se entiende ni se ve su origen y lo que significa. Me pregunto también cuantas veces la imposibilidad de dar cabida a este anhelo o sueño del alma en la personalidad habrá llevado a nuestros místicos a estados de éxtasis o visionarios. Que delgado puede ser el velo que separa la llamada ¿locura? de la ¿cordura?
 
Por eso atemoriza. No se sabe muy bien que hacer con ello. Tal vez signifique un cambio importante en la vida, que percibimos demasiado grande o demasiado amenazante para nuestra vida programada o comodidad, para los esquemas mentales. Siempre hay justificaciones adecuadas para dejarlo todo para otro día. Pero el sueño persiste.
 
Grandes sueños, grandes ideales. Pequeños sueños, pequeños ideales. Todos empiezan con un pequeño paso que conduce a otro mayor. Cada pequeño paso en el camino es ya un sueño realizado porqué da sentido a la vida, por consiguiente a un ideal mayor. Uno se sabe útil a si mismo y a los demás. Entonces se acaba por sentir, "tengo un lugar en el mundo". Yo Soy Yo.